El tiempo es todo y puede ser la nada.
Es el caluroso y bello despertar, pero también puede ser el frío y terrorífico despertar.
Es el viento suave o la tormenta.
Es la calma o la intranquilidad.
Es el que da la vida o la quita.
Al fin y al cabo es lo que nosotros queramos que sea.
Much@s creeréis que con los tiempos en los que nos encontramos este aspecto no es necesariamente importante a la hora de hablar de los problemas más importantes, ya que actualmente el problema más importante que hay, o al menos el que más aparece en los medios de comunicación, es el problema de la crisis económica que estamos viviendo. En mi opinión, es precisamente este hecho el que hace que otros problemas, en apariencia menos importantes, no se conozcan, no se comenten, y por lo tanto, no se solucionen, sin darnos cuenta de que una crisis, sea del tipo que sea, está formada por un conjunto de “pequeños asuntos pendientes”. Si estos problemas se van solucionando, la crisis irá desapareciendo. Si por el contrario, se ignoran, la crisis engordará, hasta que se haga insostenible.
Seguro que much@s pensaréis que qué tiene que ver la crisis con la falta de tiempo, pues bien, para mí sí que tiene relación, ya que si tuviéramos más tiempo para disfrutar de un paisaje, de la familia, de los amigos…Si tuviéramos más tiempo para conocernos a nosotros mismos, sabiendo que es lo que verdaderamente nos gustaría llegar a ser en la vida, para saber con que oficio nos sentiríamos más realizado…En fin, teniendo más tiempo libre, o más bien, dándonos un tiempo mayor para estar solos con nosotros mismos no tendríamos que estar tan agobiados con pensamientos, como: “Necesito un trabajo mejor porque sino no llego a fin de mes”, “hay crisis y cada día que pasa la noto más”, “no valgo para ser lo que de verdad quiero ser en la vida”, “no hay trabajo”; “sólo consiguen los mejores puestos los que tienen dinero y enchufe”, “está todo inventado”, “los inmigrantes nos quitan el trabajo”, “no tengo tiempo ni para comer”, “la vida es dura”…Estos y todos los demás pensamientos negativos que hay, y de hecho a much@s algunas veces se nos han pasado por la cabeza, es lo que hace que no avancemos, porque si por ejemplo cambiáramos los pensamientos anteriores por positivos, es decir, si rondaran por nuestras mentes ideas tales como: “Quiero un trabajo adecuado para mí y sé que está al doblar la esquina”, “hay crisis pero cada día irá reduciéndose, lo noto”, “querer es poder”, “hay trabajo para todos, sino me dedicaré a crear nuevos oficios”, “cualquiera puede conseguir el puesto que quiere si de verdad lo desea”, “siempre habrán cosas nuevas que se puedan inventar”, “los inmigrantes nos ayudan a desarrollar, en todos los sentidos, la sociedad en la que vivimos”, “tengo tiempo para todo”, “la vida es única y curiosa, así que debo disfrutarla y aprender de cada momento, y recordar que respiro”…
En conclusión, ¿no creéis que con un poco de optimismo, voluntad, paciencia y tiempo se puede mejorar muchos de los problemas de la vida?
Yo creo que sí, porque los problemas los creamos nosotr@s. ¿Qué opináis vosotr@s? ¿Creéis que la falta de tiempo es real? ¿Ésta provoca, junto a otros factores, que la sociedad vaya a peor?
Siempre ha habido crisis, pero siempre hemos salido victoriosos de ellas.