viernes, 21 de noviembre de 2008

Otras enfermedades que se dan mucho en los jóvenes que viven en países desarrollados:

Otra enfermedad que vemos hoy en día en adolescentes y jóvenes, es la anorexia tan frecuente en jóvenes de 16 a 20 años, así como en niñas de 10 años, afectadas por el estándar social en donde la mujer exitosa, es la mujer que tiene determinado tipo de cuerpo.
El anoréxico no quiere comer absolutamente nada porque siempre se considera a sí mismo que tiene sobrepeso, que está gordo, aunque la persona pueda estar extremadamente delgada.
Su patología mental le hace verse a sí misma de una forma distinta a como realmente es, y por lo mismo voluntariamente no quiere comer, por lo que este tipo de personas pueden morir por desnutrición al no proveer a su propio cuerpo los nutrientes necesarios.
Y esto no es de extrañar, que en una sociedad como la nuestra estén sucediendo estas cosas, cuando al cuerpo físico se le da mucha importancia, en mi opinión, demasiada.
En la televisión, y en la vida misma, están ensalzando en que debemos de tener un cuerpo delgado y con forma para que podamos ser una mujer guapa y atractiva. Generalmente, este es el origen de la patología mental que padece la persona anoréxica, donde ésta tiene una percepción equivocada de su propio cuerpo, basada en una alteración mental debida a toda esta alimentación chatarra que le ha metido la publicidad a su cabeza.
La bulimia, como sabéis, es aquella persona que dura mucho tiempo haciendo algún tipo de dieta, no come y de repente le llega el hambre, come muchísimo y luego le llega el remordimiento de conciencia por haber comido tanto y empieza a vomitar y vomitar…
Para solucionar estas enfermedades lo que han hecho es alguna serie de cambios, entre ellos, el no dejar desfilar a modelos que tuvieran un peso menor de lo permitido, pero todavía falta mucho por cambiar para que los jóvenes no se sientan mal con su cuerpo.
Muchos recomiendan a los padres:
Que hablen con frecuencia con sus hijos o que al menos les dediquen 30 minutos diarios.
Que les animen y apoyen en sus momentos difíciles.
Que los enseñen a estudiar y a resolver problemas.
Y que les involucren en el deporte, porque curiosamente el deporte los ayuda a neutralizar en cierta forma la ansiedad y les enseña una disciplina básica, les enseña a ganar y a perder, a socializarse también.
Por lo que el papel de los padres es crucial. Incluso algunos autores indican que los padres tienen el 90% de la culpa de los problemas de sus hijos, y lo que cura es el cambio de actitud. ¿Vosotros pensáis igual?
Yo creo que influyen mucho, pero también hay otros factores que en ocasiones afectan más, como los amigos con los que se relacionan diariamente, como la forma de ser que tiene cada uno, hasta la forma de pensar que tienen los padres, puesto que si por ejemplo una madre le da mucha importancia a la imagen física, la hija suele darle también mucha, mientras que si le da más importancia a la forma de ser se dan menos casos de este tipo de enfermedades tan graves que predominan en los jóvenes.

No hay comentarios: